DESCRIPCIÓN
Edificio civil de gran valor histórico situado en la pedanía de Galizuela, perteneciente a Esparragosa de Lares, que constituye uno de los principales testimonios de la presencia y organización territorial de la Orden de Alcántara en la comarca de La Siberia.
HISTORIA
La Casa Palacio de la Encomienda de Galizuela se vincula directamente a la estructura administrativa de la Orden de Alcántara, que organizó este territorio mediante encomiendas, unidades de gestión económica, militar y jurisdiccional.
Las primeras referencias a la edificación actual se remontan a finales del siglo XVI, cuando se documenta la construcción de unas dependencias que, sin embargo, pronto presentaron graves deficiencias estructurales. Estas carencias se explican por la ausencia de los comendadores, muchos de ellos vinculados a la Corte o al servicio militar, lo que dejaba la gestión de las obras en manos de administradores sin supervisión efectiva.
A finales del siglo XVI, las visitaciones de la Orden ya constataban el estado ruinoso del inmueble. No sería hasta comienzos del siglo XVII cuando se impulsa definitivamente su reconstrucción, bajo la dirección del arquitecto Francisco de Potes, figura de gran relevancia formada en el entorno de Juan de Herrera y vinculada a importantes obras de ingeniería y arquitectura en Extremadura y en el conjunto de la Monarquía Hispánica. Las obras, iniciadas en torno a 1619 y concluidas en las décadas posteriores, dieron lugar a un edificio funcional y austero, acorde con los criterios arquitectónicos de la Orden.
Durante el siglo XVIII se produjeron ampliaciones significativas, incorporando nuevas dependencias vinculadas a la explotación agroganadera, como salas de esquileo, hornos o espacios de transformación de productos. Tras la desamortización del siglo XIX, el inmueble pasó a manos privadas, iniciándose un proceso de deterioro progresivo que ha afectado a parte de sus estructuras, especialmente a las áreas de servicio.
DESCRIPCIÓN HISTÓRICO ARTÍSTICA
El edificio responde a una arquitectura de carácter sobrio y funcional, alejada de la ornamentación, en línea con los principios constructivos de la Orden de Alcántara y con la influencia del estilo herreriano.
Se organiza en torno a un esquema de dos plantas, con una disposición interior basada en un amplio corredor central empedrado, a cuyos lados se distribuyen las distintas estancias. Esta tipología, más próxima a las casas de labor que a los palacios urbanos, evidencia su doble función residencial y productiva.
La fachada principal, orientada al norte, presenta una composición sencilla, con vanos adintelados realizados en ladrillo, sin elementos decorativos superfluos. El acceso se realiza a través de un zaguán que conecta con el corredor interior mediante un arco de medio punto, generando una transición espacial característica de la arquitectura tradicional. En el interior, algunos espacios conservan pavimentos de ladrillo dispuestos en espina de pez, así como elementos estructurales originales que permiten reconocer la organización primitiva del edificio.
Las ampliaciones del siglo XVIII incorporaron nuevas dependencias en la parte posterior, destinadas a usos agropecuarios, configurando un conjunto más complejo que incluía corrales, cercas, zonas de cultivo y espacios auxiliares, en coherencia con la función económica de la encomienda.
A pesar del deterioro de algunas zonas, el inmueble mantiene su volumetría y parte de su estructura original, lo que permite identificar claramente sus valores arquitectónicos y su relevancia dentro del patrimonio histórico de la comarca. Cabe mencionar que el inmueble, ya rehabilitado, tiene uso residencial privado y no está permitido el acceso al interior.
PERSONAJES DE RELEVANCIA RELACIONADOS CON EL POI
El edificio está estrechamente vinculado a la figura del arquitecto Francisco de Potes, autor de la traza del inmueble, formado en el entorno de Juan de Herrera y participante en importantes obras de ingeniería y arquitectura, incluyendo intervenciones en puentes de relevancia y trabajos vinculados al Palacio de Carlos V en la Alhambra.
Asimismo, su historia está ligada a distintos comendadores de la Orden de Alcántara, entre ellos Diego de Sarmiento Sotomayor, perteneciente a una destacada familia nobiliaria, lo que refuerza el carácter institucional del enclave.
PATRIMONIO MUEBLE
Elementos constructivos originales, como pavimentos de ladrillo, estructuras interiores y restos asociados a las funciones residenciales y productivas del edificio.
PATRIMONIO INMATERIAL
La Casa Palacio de la Encomienda representa la memoria de la organización territorial y económica tradicional de la comarca, vinculada a la actividad agroganadera y al sistema de encomiendas, que marcó profundamente la identidad histórica de Esparragosa de Lares y su entorno.