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Castillos y fortalezas

DESCRIPCIÓN

Los conocidos popularmente como Paredones de la Cava corresponden a los restos del antiguo Castillo de Almagra, una fortificación medieval situada al oeste del núcleo urbano de Siruela, en el paraje de la Huerta de la Seca, dentro de la comarca de La Siberia. El enclave se levanta sobre un cerro testigo de gran dominio visual del territorio, circunstancia habitual en las construcciones defensivas medievales.
En la actualidad apenas se conservan algunos vestigios de la fortaleza original, destacando varios lienzos de muros de mampostería de gran grosor, visibles entre la vegetación y el relieve del terreno. También se documentan restos vinculados al sistema hidráulico defensivo, entre ellos una alberca o depósito asociado al antiguo aljibe del castillo.

HISTORIA

El castillo fue construido por la Orden del Temple durante el siglo XIII, dentro del proceso de organización y control del territorio desarrollado tras la consolidación cristiana de esta zona del noreste de la actual provincia de Badajoz.
La fortaleza pasó posteriormente a depender del concejo de Toledo. Según la documentación histórica conservada, el castillo fue mandado derribar en el año 1359 debido a que se había convertido en refugio de salteadores y bandoleros, circunstancia que explicaría el avanzado estado de ruina que presenta desde época medieval.
La tradición popular ha conservado la memoria del lugar bajo la denominación de “La Cava”, nombre con el que todavía se conocen estos restos entre la población local.

DESCRIPCIÓN HISTÓRICO-ARTÍSTICA

El Castillo de Almagra respondía a la tipología de castillo militar medieval cristiano. Su sistema constructivo se basaba principalmente en la mampostería, utilizando piedra irregular trabada con mortero, técnica habitual en las fortalezas templarias de carácter fronterizo o de control territorial.

La planta del recinto habría sido de forma rectangular y estructura sencilla. Actualmente se conservan restos de dos gruesos muros aislados de mampostería, además de vestigios relacionados con el almacenamiento de agua, elemento fundamental para la supervivencia de la fortaleza en caso de asedio.
Aunque los restos visibles son escasos, el enclave mantiene interés arqueológico e histórico por su vinculación con la presencia templaria en la comarca y por su relación con la red defensiva medieval del territorio de La Siberia.

ENTORNO Y PAISAJE

El emplazamiento del castillo permite una amplia visibilidad sobre el entorno serrano y las tierras circundantes del término municipal de Siruela. La elección de este cerro elevado respondía a criterios estratégicos y defensivos, favoreciendo el control de caminos y accesos históricos.
El paisaje en el que se integran los restos combina afloramientos rocosos, vegetación mediterránea y áreas tradicionales de aprovechamiento agrícola y ganadero, características del entorno natural de La Siberia extremeña.

ESTADO DE CONSERVACIÓN

El conjunto se encuentra en estado de ruina consolidada. Los restos conservados corresponden fundamentalmente a estructuras murarias aisladas y elementos hidráulicos asociados al antiguo castillo.
Pese a su deterioro, los “Paredones de la Cava” continúan siendo uno de los testimonios medievales más representativos del patrimonio histórico de Siruela.

PATRIMONIO INMATERIAL

El lugar permanece ligado a la memoria popular de Siruela a través del nombre tradicional de “La Cava” y de las referencias históricas vinculadas al antiguo castillo templario. La existencia de leyendas y relatos asociados a bandoleros y refugios medievales ha contribuido a mantener vivo el interés histórico por este enclave a lo largo del tiempo.

 

Dirección (calle y número)
Siruela, 06650
38.951799884533, -5.095941909582

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