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Construcción civil

DESCRIPCIÓN

En plena dehesa de Cijara, en un paraje dominante sobre el valle del Guadiana y el entorno natural de La Siberia extremeña, se levanta el singular Palacio de Cijara, también conocido popularmente como El Castillejo. Se trata de una construcción historicista del siglo XIX concebida como residencia señorial y levantada con apariencia de fortaleza medieval, constituyendo uno de los ejemplos más llamativos de arquitectura palaciega rural de toda la provincia de Badajoz.
El edificio, de propiedad privada, presenta una poderosa imagen defensiva inspirada en modelos castellanos medievales, con planta rectangular reforzada por altas torres circulares en sus esquinas. Su silueta domina aún hoy el paisaje adehesado de la margen izquierda del Guadiana, convirtiéndose en uno de los elementos patrimoniales más característicos del entorno de Cijara.
Aunque la construcción actual pertenece claramente al siglo XIX, diversos autores sostienen que el palacio pudo levantarse sobre restos anteriores de carácter militar o residencial vinculados a antiguas fortificaciones medievales e incluso a estructuras de origen islámico. Asimismo, distintas investigaciones relacionan este lugar con la antigua Casa de la Golosilla, una edificación señorial anterior vinculada históricamente al territorio de los Sotomayor.

HISTORIA

La historia del Palacio de Cijara aparece estrechamente ligada a la evolución de las grandes propiedades rurales de La Siberia y a las transformaciones patrimoniales producidas tras la crisis de algunas grandes casas nobiliarias españolas durante el siglo XIX. Tras la quiebra y decadencia de la Casa Ducal de Osuna en las últimas décadas del siglo XIX, el conde de Villapadierna adquirió importantes propiedades rurales en Extremadura, entre ellas la dehesa de Cijara, situada en el término de Herrera del Duque. Diversas fuentes sitúan esta adquisición hacia 1873, fecha aproximada en la que habría comenzado la construcción del actual palacio.
El edificio fue concebido como una fortaleza-palacio residencial siguiendo el gusto historicista propio de la época. Este movimiento arquitectónico buscaba recuperar formas medievales idealizadas, especialmente castillos y construcciones nobiliarias, como símbolo de prestigio y poder territorial.
Algunos autores sostienen que el Palacio de Cijara ocupa el solar de una antigua fortificación medieval, posiblemente relacionada con estructuras defensivas reales o islámicas. Otros investigadores consideran más prudente señalar únicamente la existencia de restos antiguos y vestigios constructivos previos sin poder confirmar de manera definitiva la presencia de un castillo medieval plenamente desarrollado.
También existen referencias históricas a una antigua construcción denominada La Golosilla, vinculada al territorio de los Sotomayor y documentada ya desde el siglo XVIII. Según algunas interpretaciones, el actual palacio habría sido levantado cerca de aquella antigua residencia o incluso inspirado parcialmente en ella. Otras tesis sostienen que la Casa de la Golosilla y el Palacio de Cijara fueron edificaciones diferenciadas aunque relacionadas dentro del mismo ámbito territorial.

DESCRIPCIÓN HISTÓRICO-ARTÍSTICA

El Palacio de Cijara constituye un magnífico ejemplo de arquitectura historicista aplicada al ámbito rural extremeño. El conjunto presenta una potente estructura rectangular reforzada por elevadas torres circulares en las esquinas, lo que le confiere un aspecto claramente militarizado pese a tratarse de una residencia señorial contemporánea. Este tipo de construcción responde al gusto romántico e historicista del siglo XIX, muy influido por la recuperación idealizada del pasado medieval.
El edificio fue levantado utilizando soluciones constructivas sólidas y una composición monumental destinada a dominar visualmente el paisaje circundante. Diversas fuentes señalan que el modelo arquitectónico empleado en Cijara fue posteriormente reproducido por los propietarios en otros palacios construidos en Andalucía y Zamora.
Junto al edificio principal existieron además otros elementos secundarios asociados al recinto, entre ellos pequeñas torres complementarias y posibles cerramientos exteriores que ampliaban el carácter defensivo y escenográfico del conjunto. Algunos estudios apuntan igualmente a la existencia de vestigios de muros y restos anteriores en el entorno inmediato del palacio, circunstancia que alimenta la hipótesis de una ocupación histórica previa del lugar.

LA GOLOSILLA Y LOS SOTOMAYOR

Uno de los aspectos más interesantes y complejos del enclave es su relación con la antigua Casa de la Golosilla. Diversos autores indican que antes del actual Palacio de Cijara existió en este territorio una residencia señorial vinculada a los Sotomayor, poderosa familia nobiliaria que ejerció una enorme influencia en buena parte de La Siberia y la comarca de Belalcázar.
La denominada Golosilla aparece citada como una construcción anterior situada en la finca y relacionada con explotaciones rurales y residencias de recreo o control territorial. Algunos investigadores consideran que el palacio decimonónico quiso recuperar simbólicamente la memoria de aquella antigua casa señorial. Otros, sin embargo, creen que el actual edificio únicamente reutilizó el emplazamiento general del enclave sin mantener continuidad arquitectónica directa con la construcción primitiva. En cualquier caso, la relación entre el Palacio de Cijara, la antigua Golosilla y los territorios históricos de los Sotomayor constituye uno de los elementos más relevantes para comprender la evolución histórica de esta gran dehesa siberiana.

ENTORNO Y PAISAJE

El palacio se integra en un paisaje de extraordinario valor ambiental, dominado por dehesas, monte mediterráneo y las aguas del Guadiana. Su emplazamiento sobre una elevación del terreno refuerza su carácter monumental y estratégico, permitiendo un amplio control visual sobre el entorno. Esta ubicación explica también que algunos autores hayan planteado la posible existencia de estructuras defensivas anteriores en el lugar.
Actualmente el conjunto continúa siendo una de las construcciones señoriales más singulares del entorno de Herrera del Duque y uno de los ejemplos más destacados de arquitectura historicista rural en la Baja Extremadura.

ESTADO DE CONSERVACIÓN

El Palacio de Cijara es de titularidad privada y ha experimentado diversas transformaciones a lo largo del tiempo. Aunque el conjunto mantiene su potente imagen monumental exterior, distintos elementos del recinto original han desaparecido o han sufrido modificaciones. Durante la guerra también sirvió de campo de concentración para prisioneros.
Pese a ello, el edificio continúa conservando gran parte de su valor paisajístico, arquitectónico e histórico, constituyendo un referente patrimonial dentro de la comarca de La Siberia.
Al palacio se llega a pie, en bicicleta o en coche tras recorrer un camino de piedra de varios kilómetros. La propiedad se puede contemplar desde fuera, pero no se puede acceder al interior por tratarse de un inmueble privado que permanece cerrado a las visitas del público.
 

Dirección (calle y número)
Palacio de Cijara, Herrera del Duque
39.305346844657, -5.017319605593

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